Adonis, un bebé que nació con apenas 24 semanas y cinco días de gestación y menos de un kilogramo de peso, logró superar múltiples complicaciones de salud y fue dado de alta después de permanecer 11 meses en una unidad de cuidados intensivos neonatales en Minnesota, Estados Unidos.
Durante su estancia hospitalaria enfrentó una infección por MRSA y neumonía, pero finalmente alcanzó un peso cercano a los 9 kilogramos y pudo regresar a casa junto a sus padres, Jasmin Wellington y Junior Rancy-Quaye.
Aunque todavía necesita oxígeno, sus familiares y parte del personal médico califican su recuperación como “un milagro”.
Su padre atribuyó el proceso a su fe en Dios: “No teníamos control sobre nada. Simplemente ten fe, pon tu confianza en Dios”.

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