Una influencer cristiana cubana de 21 años, conocida en redes sociales como Anna Bensi, y su madre, Caridad Silvent, fueron condenadas a dos años de arresto domiciliario por grabar a un agente de la Seguridad del Estado que llegó a su casa en La Habana a entregarle una citación.
El juicio se celebró el pasado 1 de octubre en el tribunal municipal de La Habana Oriental, donde la jueza Zamira Marrero Morgado las halló responsables de "actos contra la privacidad personal y familiar", amparada en el artículo 393 del Código Penal.
Además de la medida, a Anna se le prohibió viajar al extranjero, y ambas tienen restricciones para cambiar de residencia o salir de su provincia.
Según el reporte, varios pastores que acompañaban a la joven fueron detenidos durante la jornada y liberados al concluir el juicio, mientras que cuatro de las iglesias evangélicas más grandes del país, entre ellas la Asamblea de Dios y la Convención Bautista del Oeste de Cuba, expresaron su respaldo a las mujeres.
Su abogado, Roberto Ortega, anunció que apelará la sentencia.

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