Un niño de 10 años falleció y al menos cinco personas resultaron heridas luego de que drones cargados con explosivos impactaran una iglesia cristiana y una vivienda en una zona rural de Tibú, en la región colombiana del Catatumbo.
El ataque, ocurrido en medio de los enfrentamientos entre grupos armados ilegales, también dejó daños materiales y volvió a encender las alarmas sobre el creciente uso de drones explosivos en el conflicto.
Autoridades locales y organismos internacionales condenaron el hecho, calificándolo como un ataque contra la población civil y advirtiendo sobre el grave impacto que la violencia sigue teniendo en las comunidades de la región.

No hay comentarios
Publicar un comentario