El capitán de la selección de Curazao, Kenji Gorré, compartió un poderoso testimonio de fe durante el Mundial 2026 al revelar que su identidad dejó de estar centrada en el fútbol para enfocarse en Cristo.
En una entrevista, el futbolista confesó que antes vivía buscando reconocimiento personal y que se consideraba cristiano solo por tradición, pero tras experimentar una transformación espiritual comenzó a participar activamente en los momentos de oración del equipo, hasta convertirse en quien hoy dirige las oraciones matutinas de la selección.
Su testimonio cobró aún más relevancia después de que jugadores de Curazao y Ecuador se unieran en oración sobre el terreno de juego tras su histórico empate en la Copa del Mundo.

No hay comentarios
Publicar un comentario