Después de pasar 15 años involucrado en el crimen, las drogas y la cárcel, Flávio aseguró que su vida cambió por completo tras entregar su corazón a Jesucristo.
El hombre, que hoy comparte su testimonio en las redes sociales y predica el Evangelio en las calles, afirmó que Dios restauró su matrimonio, su familia y le dio un nuevo propósito.
“Hoy no llevo armas, llevo la Palabra de Dios”, expresó, al tiempo que exhortó a los jóvenes a no dejarse engañar por las falsas promesas del crimen y recordó que, sin importar el pasado, en Cristo siempre hay esperanza para comenzar de nuevo.

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