Tras sufrir un paro cardíaco repentino y permanecer casi 10 minutos sin signos vitales, el estadounidense Angelo Carlo protagonizó una recuperación que su familia e incluso el personal médico han calificado de extraordinaria.
El incidente, ocurrido el pasado mes de abril, requirió maniobras de reanimación urgentes por parte de un vecino bombero y más de un mes de soporte vital en la UCI mediante una máquina ECMO, mientras su esposa Laura y su comunidad cristiana iniciaban una masiva cadena de oración a nivel nacional.
Finalmente, en pleno Día de la Madre, se encontró un donante de corazón compatible; la cirugía de trasplante fue un éxito rotundo y, para sorpresa de los especialistas, Angelo logró caminar a las pocas semanas y fue dado de alta sin signos de rechazo, un desenlace que él agradece como una nueva oportunidad de vida concedida por la intervención divina y el poder de la fe.

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