Tras las fuertes tormentas e inundaciones que azotaron Indiana, Estados Unidos, dejando al menos siete personas fallecidas, cientos de viviendas afectadas y daños en varias iglesias, capellanes y voluntarios cristianos se movilizaron para brindar asistencia a las familias damnificadas.
Entre ellos, Don Morris, coordinador de recuperación de tormentas de la Iglesia Bautista de Indiana, acudió a una zona afectada para colaborar en las labores de rescate y ofrecer apoyo espiritual a familiares y socorristas.
Mientras continúan las evaluaciones de los daños, se estima que unas 400 viviendas necesitan algún tipo de ayuda, por lo que voluntarios de distintos estados se preparan para participar en las labores de recuperación y llevar esperanza a las comunidades afectadas.

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