Un joven identificado como Brian Guan decidió realizar un experimento para descubrir si Dios realmente existía, comenzando a orar, leer la Biblia y poner en práctica las enseñanzas de Jesucristo.
Lo que inicialmente sería un desafío de 30 días terminó extendiéndose por varios meses y, según relató en redes sociales, produjo cambios profundos en su manera de vivir, llevándolo a perdonar, mostrar mayor bondad y buscar a Dios.
Tras la experiencia, Guan dejó atrás su escepticismo y afirmó: “Estoy cansado de fingir. Este negocio es real. Jesucristo es real. Jesucristo es mi Señor y Salvador”, animando a otras personas a abrir su corazón al Señor y creer en Jesús.

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