Una enfermera cristiana llamada Razia Noreen es reconocida como una heroína en Pakistán luego de arriesgar su propia vida para entrar a una guardería en llamas y rescatar al único bebé que sobrevivió a un devastador incendio en un hospital de Islamabad, tragedia en la que murieron otros 14 recién nacidos.
Las cámaras de seguridad captaron el momento en que Razia entró al área afectada y salió apenas ocho segundos después con el bebé en sus brazos. Aunque intentó regresar para salvar a los demás niños, las intensas llamas y el humo le impidieron hacerlo.
“Era mi deber”, declaró la enfermera, cuya valentía ha sido destacada por líderes cristianos como un ejemplo del amor de Cristo puesto en acción.

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