Pastor de 68 años con enfermedad renal en etapa 5 y solo cuatro meses de vida sin diálisis sorprendió a los médicos en Texas al mostrar una mejoría inexplicable tras decidir confiar en Dios y suspender sus medicamentos.
Lauro Hernández, quien lleva 44 años pastoreando la Iglesia Pathway en Lubbock, vio cómo sus niveles de creatinina bajaron de 6.8 a 5.8 y su función renal pasó de etapa 5 a etapa 4, lo que llevó a su nefrólogo a preguntarle “¿cómo es que sigues vivo?” y a posponer su próxima cita hasta febrero de 2027.
Mientras tanto, él y su esposa Evangelina testifican que “Dios es poderoso” y lo llaman “un milagro andante”.

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