Un padre cristiano en Brasil relató haber escuchado la voz de Dios mientras clamaba por la protección de su bebé de 11 meses, quien fue secuestrado por un hombre armado en una plaza de Firmino Alves, en Bahía.
Desesperado por no poder rescatarlo, Wellington se arrodilló en plena calle y oró, afirmando que sintió en su corazón un mensaje de Dios: “Nadie lo va a tocar” y “mañana sonreirás”.
Tras pasar la noche orando, recibió la noticia que tanto esperaba: el pequeño había sido encontrado por la Policía la mañana siguiente en una tienda de campaña en una playa de Ilhéus y fue trasladado para recibir atención médica.
Dos hombres, de 19 y 42 años, fueron arrestados por su presunta vinculación con el secuestro.


No hay comentarios
Publicar un comentario