Un emotivo reencuentro entre un sargento de la Policía y un hombre al que años atrás perseguía por sus vínculos con el crimen se convirtió en un testimonio de transformación.
Diego Oliveira pasó 12 años involucrado en actividades delictivas y llegó a estar encarcelado, pero tras entregar su vida a Cristo comenzó una nueva etapa como predicador y evangelista.
Durante el encuentro, el sargento Junior Gusmao destacó el cambio de Diego y afirmó que nunca había visto una transformación semejante en sus 36 años de servicio policial.
Hoy, Diego participa en el proyecto “Almas por Cristo”, llevando el mensaje del Evangelio a comunidades y favelas, y asegura que Jesús le dio paz, libertad y una nueva oportunidad para vivir.

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