Una niña que padecía una grave enfermedad cardíaca desde su nacimiento logró recuperarse tras someterse a una cirugía que le salvó la vida, luego de que su madre orara pidiendo un milagro.
Ruyan nació con dos agujeros en el corazón y problemas en sus vasos sanguíneos, una condición que le provocaba constantes caídas, fuertes dolores y limitaciones físicas que la obligaron a abandonar la escuela.
Cuando tenía 7 años, los médicos advirtieron que necesitaba una operación urgente para sobrevivir.
La situación llevó a su madre a clamar a Dios en medio de la desesperación, especialmente después de haber perdido a varios familiares en un accidente años antes.
Gracias al apoyo de una organización cristiana, la niña pudo recibir la cirugía y hoy disfruta de una vida normal.
Tras ver la transformación de su hija, la madre expresó que su fe fue fortalecida y afirmó: “Ahora creo que realmente hay un Dios en este mundo. Su nombre es Jesús”.

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