El brote de ébola continúa en aumento en la República Democrática del Congo, donde la organización cristiana Samaritan’s Purse ha intensificado su respuesta abriendo dos centros de tratamiento en Bunia y Nyankunde, en la provincia de Ituri, epicentro de la mayoría de los casos.
Cada unidad cuenta con 40 camas y personal médico capacitado para atender a los pacientes, mientras se refuerzan las medidas de prevención mediante campañas educativas, estaciones de lavado de manos y el envío de suministros médicos a través de múltiples vuelos humanitarios.
Además de la atención sanitaria, los equipos brindan apoyo espiritual a las familias afectadas, compartiendo el mensaje del Evangelio y orando en medio de la crisis.
Franklin Graham hizo un llamado a la Iglesia a unirse en oración por el fin del brote, que ya supera los 1,000 casos, y por la protección del personal en primera línea, afirmando que su misión es llevar esperanza y recordar a las comunidades que no están solas.

No hay comentarios
Publicar un comentario