Una emotiva escena de fe conmovió a miles de personas luego de que Tammy, una mujer privada de libertad en una prisión federal de Estados Unidos, dejara su silla de ruedas y se quitara la máscara de oxígeno para ser bautizada durante una jornada evangelística organizada por el ministerio Dios Tras las Rejas.
A solo 20 días de recuperar su libertad tras cumplir 16 años y medio de condena, Tammy descendió a las aguas con ayuda de varios cristianos, confesó su fe en Jesucristo y recibió el bautismo entre aplausos, oraciones y alabanzas.
El ministerio destacó que este momento simbolizó una verdadera transformación espiritual y pidió a Dios que guiara su nueva etapa de vida fuera de la prisión, rodeándola de una comunidad que la acompañe en su caminar con Cristo.

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