Una viuda de 94 años en Malawi experimentó por primera vez en su vida lo que es dormir en un colchón, gracias a la intervención de la misión cristiana brasileña “Hasta que Todos Lo Sepan” (AQTS).
La anciana, que vivía en condiciones extremas de pobreza, dormía en el suelo sobre una cinta y sufría de hambre y desnutrición severa, lo que le provocaba constantes dolores en el cuerpo.
Al ser encontrada por la misionera Tia Jô, el equipo decidió brindarle ayuda inmediata, entregándole un colchón, alimentos y cuidado, devolviéndole dignidad en sus últimos años.
Conmovida, la mujer agradeció a Dios entre lágrimas, repitiendo: “¡El Señor es bueno!”, mientras la misión destacó que su labor busca recordar a las viudas y ancianos que no están solos y que el amor de Cristo se manifiesta a través de acciones concretas.

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