Un bebé de apenas 47 días de nacido sobrevivió tras atragantarse con leche materna en la ciudad de Serra, Brasil, gracias a la rápida intervención de agentes de la Policía Militar.
Mientras los oficiales realizaban las maniobras de primeros auxilios, el padre del menor, Marcos Souza de Oliveira, cayó de rodillas para clamar a Dios por la vida de su hijo.
"No dejes que mi hijo muera... Dios escuchó nuestras oraciones", recordó posteriormente.
El bebé fue trasladado a un centro de salud para una evaluación médica, recibió el alta sin complicaciones y días después la familia regresó al cuartel para agradecer a los policías por haber salvado la vida del pequeño Mathias.

No hay comentarios
Publicar un comentario