El evangelista Nick Vujicic compartió cómo el acoso, el rechazo y la soledad que enfrentó durante su infancia dejaron profundas heridas, pero también contribuyeron a fortalecer su fe y ayudarlo a descubrir un propósito en medio de sus dificultades.
Nacido sin brazos ni piernas debido al síndrome de tetraamelia, Vujicic recordó que llegó a cuestionar a Dios y a preguntarse cuál era el propósito de su vida, pero con el tiempo comprendió que su valor no dependía de las opiniones de los demás.
El evangelista animó a los jóvenes que sufren acoso a aferrarse a la verdad de Dios y pidió a los padres mantener una comunicación abierta con sus hijos, orar con ellos y recordarles constantemente que son amados y valiosos.
Además, instó a los jóvenes a acercarse a quienes se sienten solos o excluidos, destacando que el amor, la compasión y el perdón pueden convertirse en una herramienta para enfrentar las heridas causadas por el bullying.

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