Nancy Warner, una agente inmobiliaria de Menasha, Estados Unidos, sobrevivió a un tornado EF3 mientras conducía su automóvil y, según relató, clamó a Dios por su vida mientras los fuertes vientos levantaban y golpeaban su vehículo.
En medio de la tormenta, comenzó a orar en lenguas y pidió al Señor que la protegiera: “¡Señor, no quiero morir!”.
El automóvil fue levantado varias veces por la fuerza del tornado, mientras los escombros rompían vidrios y dañaban el vehículo.
Tras el paso de la tormenta, Nancy logró salir con algunas heridas y fue trasladada a un hospital, donde recibió atención médica.
Luego compartió su experiencia como un testimonio de fe, asegurando: “Dios me salvó la vida”, y aprovechó para hablar a otras personas sobre su confianza en Dios y el poder de la oración.

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