Un hombre que permanecía hospitalizado desde hacía más de tres meses y sin una fecha definida para recibir el alta médica cumplió uno de sus mayores anhelos al ser bautizado en su propia habitación del hospital.
El pastor Marcelo Pereira, de la Iglesia Cuadrangular, realizó la ceremonia adaptándola a las condiciones del lugar, vertiendo agua sobre la cabeza del paciente, identificado como Leví, quien expresó su gratitud a Dios tras el bautismo.
El pastor destacó que, pese a las circunstancias, la misión de la Iglesia es llevar el Evangelio a todas las personas y recordó el mandato bíblico de Marcos 16:15-16 de predicar y bautizar a quienes creen.

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