Los pilotos misioneros de Jungle Aviation and Relay Service (JAARS), ministerio con 75 años de trayectoria y sede en Carolina del Norte, utilizan una flota de 48 aviones, helicópteros y embarcaciones para llevar el Evangelio a comunidades no alcanzadas en Papua Nueva Guinea, Kenia, Uganda, Camerún, Gabón, Perú y Brasil, donde el acceso por tierra puede tardar días o ser imposible.
Según su presidente Steve Russell, ex militar que participó en la captura de Saddam Hussein y que conoció a Cristo a los 13 años, en regiones como Papua Nueva Guinea, con 840 dialectos y creencias animistas, un vuelo de 30 minutos reemplaza jornadas enteras y abre puertas para que la Palabra traiga luz donde hay temor a malos espíritus.
Pese a los altos costos de operación, Russell asegura que la obra avanza porque "Dios sostiene la obra".

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