Charis Chen, una cristiana de Singapur que quedó paralizada de la cintura para abajo tras un accidente de bicicleta en 2015, no permitió que su condición física pusiera fin a su llamado misionero.
Junto a su esposo, Eric Koh, ha realizado 28 viajes misioneros desde 2017, llevando el Evangelio, adoración y palabras de esperanza a comunidades marginadas en países como Camboya y Filipinas.
Su labor fue reconocida con el Missions Impact Award durante los Salt&Light Inspiration Awards 2026.
“Nuestras limitaciones no limitan a Dios”, expresó Eric, destacando que la vida de su esposa se ha convertido en un testimonio de la gracia y fidelidad de Dios.

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