Tres enfermeras de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Huntsville, en Alabama, hicieron realidad el último deseo de Jeannie Guffey, una paciente de 74 años con cáncer de pulmón en fase terminal: ser bautizada antes de morir.
Ante la imposibilidad de trasladarla fuera de la UCI, las profesionales compraron con su propio dinero una piscina inflable, la instalaron en el hospital y, con ayuda del equipo médico y la familia, organizaron una emotiva ceremonia en la que su hijo realizó el bautismo.
Un día después, Jeannie regresó a casa para recibir cuidados paliativos y falleció una semana más tarde, dejando a sus seres queridos agradecidos por el gesto de humanidad y apoyo espiritual mostrado por el personal sanitario.
Para su familia, el gesto de las enfermeras fue una muestra del amor de Dios y algo que nunca olvidarán.
Alabama ICU nurses buy an inflatable pool to fulfill a dying patient's final wish: to be baptized.
— Collin Rugg (@CollinRugg) August 31, 2026
Three Huntsville Hospital ICU nurses say they were going to stop at nothing to fulfill Jeannie Guffey's wish of being baptized.
"It was just a really sweet, emotional moment. The… pic.twitter.com/lXy4XykWpR

No hay comentarios
Publicar un comentario