Una iglesia cristiana de la ciudad de Kramatorsk, en Ucrania, quedó completamente destruida tras un bombardeo atribuido al ejército ruso.
El templo, conocido como la Iglesia Buenas Nuevas, era un importante centro de apoyo espiritual y ayuda humanitaria para miles de personas afectadas por la guerra.
Según fuentes locales, la congregación había cancelado sus reuniones tras recibir una alerta de alto riesgo, lo que permitió evitar víctimas.
La iglesia ya había sufrido daños en un ataque anterior y, desde el inicio del conflicto, había distribuido alimentos, agua y brindado acompañamiento psicológico y espiritual a la comunidad.


No hay comentarios
Publicar un comentario