Una familia pakistaní compuesta por padres y ocho hijos recuperó su libertad después de pasar 38 años en condiciones de esclavitud laboral en una fábrica de ladrillos, gracias a la intervención de la misión cristiana One Passion Mission.
El misionero Chinelo Vergara explicó que la familia trabajaba por salarios mínimos mientras intentaba saldar una deuda impagable que los mantenía atrapados en un ciclo de explotación.
Tras una compleja negociación, el ministerio logró pagar su libertad y trasladarlos a un refugio donde recibirán alimentación, atención médica, capacitación laboral y discipulado cristiano.
La organización destacó que ya ha ayudado a liberar a más de 900 personas en Pakistán, reafirmando su mensaje de que “los hijos de Dios no están a la venta” y merecen vivir en libertad y dignidad.


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