Cientos de reclusos participaron en un poderoso servicio cristiano realizado en la Unidad Wynne, en Texas, Estados Unidos, donde vivieron momentos de adoración, oración y encuentros con Jesús.
La jornada evangelística fue organizada por los ministerios Mike Barber Ministries y God Behind Bars, quienes aseguraron que “Dios está haciendo algo asombroso” dentro de la prisión.
Durante el evento, varios hombres aceptaron a Cristo, abandonaron antiguas afiliaciones y experimentaron restauración espiritual y familiar.
Las imágenes del culto, donde los presos levantaban sus manos en adoración en el patio penitenciario, se viralizaron en redes sociales y conmovieron a miles de personas.

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