Un niño llamado David ha conmovido a millones en redes sociales tras compartir su fe en Dios mientras vendía dulces en un semáforo para ayudar a su familia, que atravesaba una difícil situación económica debido al desempleo de su padre.
Durante un encuentro con el influencer Luciano Pessoa, el joven aseguró que Dios sí responde las oraciones hechas con sinceridad, relatando cómo había recibido ayuda en momentos de necesidad.
Impactado por sus palabras y su madurez, el influencer decidió comprarle todos los dulces y entregarle una ayuda económica mucho mayor, sorprendiendo también a su familia.
El emotivo momento, en el que el padre del niño rompió en llanto agradeciendo a Dios por la provisión, superó los 14 millones de reproducciones en Instagram.

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